Querido vecino: conduces como un mandril sentado sobre un cactus, adelantas por la derecha y nunca señalas la posición. Te lo perdono. Además, todos sabemos que los coches de alta gama no incluyen intermitentes.   Fumas un cigarrillo cada mañana y, tierno como un infante con dedos amarillos, dejas el rastro de colillas en el [...]

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