Noticias frescas

Archivo de etiquetas: Navidad

Juicio navideño

17 de diciembre de 2011

Érase una vez un hombre obsesionado con el sexo. Forzado a contraer matrimonio en la adolescencia, todas sus energías se consumían en el goce carnal. Para reconducir los libidinosos pensamientos, decidió hacerse asceta y dormir junto a jovencitas, pr

obando su insana castidad. Érase un hombre cuya salud mental hoy habría sido puesta en tela de juicio. Érase un enfermo llamado Ghandi.

Érase una vez un hombre equilibrado y sensible, aficionado a la música clásica y aplicado alumno con vocación de monje. Un sujeto que marchó a Viena para ser estudiante de bellas artes. Érase un hombre que fue rechazado por la academia de arte y la escuela de arquitectura y convirtió su frustración en ideología política. Érase un ser equilibrado llamado Hitler.

Érase una vez -sólo una, por irrepetibles- alcohólicos como Hemingway, esquizofrénicos como Forbes Nash, sordos como Beethoven… Érase una vez adictos como Poe, traumatizados como Frida Kahlo, discapacitados como Hawking. Éranse miles de personas que hicieron de la diferencia seña de identidad y de la debilidad, un don. Éranse hombres y mujeres raros que desmontaron lo establecido y ampliaron la estrecha visión de la sociedad.

Érase, muchas veces, cuentos perversamente rutinarios, con personajes equilibrados y en su sano juicio; ciudadanos ejemplares que en el universo de la normalidad tambalean y vuelven loco al mundo.

Érase una navidad para pensar cómo algunas falsas debilidades son regalos escondidos; fechas para aceptar al prójimo con sus ricas e inesperadas virtudes. Érase un tiempo para perder el juicio y, con la venia, señorías, ganar el pleito al conformismo con el testigo sorpresa de la rareza.

 

Leer más

Cooliflower te da las gracias

23 de diciembre de 2010

Porque llega nuestra segunda Navidad y por ti (y contigo), seguimos construyendo un mundo más verde y justo, difundiendo cada semana el blog Cooliflower con la máxima ilusión. Eres lo más importante: tu participación e ideas son fundamentales para que el proyecto esté más eco-vivo que nunca.

¡GRACIAS!

Porque ahora todos podemos compensar CO2 y luchar contra el cambio climático activamente. Con el apoyo obtenido y un gran esfuerzo hemos logrado bajar los precios de todas nuestras bolsas y camisetas sin renunciar al mejor algodón orgánico certificado con el sello de calidad FoxFibre.

Llega la Navidad más ecológica y rentable. Descubre los nuevos precios de nuestra tienda online y no te olvides de los vales regalo para repartir a domicilio amor, buenas intenciones y ecotendencia responsable.

Leer más

Fuiste ecologista (retrospectiva)

22 de diciembre de 2010

Era de noche, casi Navidad; el aire se congelaba alrededor de las farolas, la lluvia bailaba rítmicamente sobre el parabrisas. El coche se paró frente a mi bloque. Disertabas sobre cómo arreglar el mundo; abriste la ventanilla y vaciaste el cenicero sobre el asfalto. Me mirabas con deseo y las pupilas dilatadas. Bajabas la cremallera de tu abrigo y te quejaste sobre la inmigración. Dijiste “te quiero”.

El calor empañaba los cristales. El frío, que helaba hasta los minutos, había atravesado la chapa y se instalaba dentro, en mis manos, en tu pecho. Te reíste a carcajadas cuando te hablé de la biodiversidad y el equilibrio. Equilibrio era conseguir el éxito, tener el depósito lleno y el estante repleto… Me besaste.

Bajé del coche y te vi marchar en un segundo. Me detuve frente al portal. En la pared de ladrillo aún se leían nuestros nombres; fueron escritos con tiza hace más de veinte años. Sé que fuiste tú, te vi dibujarlos, aunque siempre lo hayas negado. En el colegio odiabas reconocer que yo te gustaba tanto como amabas coleccionar hojas de árboles, tanto como disfrutabas de aquellos paseos a ninguna parte. Pensé en cuánto tiempo se mantendrían esos nombres, apenas legibles, antes de que la lluvia y el tiempo los hicieran desaparecer. Sin esos nombres ya no recordaré quien eres, ya no sabré quien soy.

Haz clic aquí.
·

Publicidad cooliflowerense:
·

Leer más

Los Reyes Magos en la aduana

5 de enero de 2010

 

Melchor ya prepara las sacas para entrar en la península ibérica. Su aspecto de empresario ruso y un cofrecito con oro han sido sus tiques de entrada. “¿Es un viaje de negocios?” le pregunta un funcionario con gafas de sol. “¡No!, es un viaje de placer. Hemos venido a visitar a miles de niños”. “Eh… ¿Le importa acompañarme? ¿Ha estado últimamente en Tailandia?”.

 

SeñorReyGaspar, cabellera impoluta, gesto jovial, es retenido en la aduana mientras se revisa el equipaje. Gaspar es demasiado alegre, tiene el pelo excesivamente largo, transporta mucho incienso y viene desde Marruecos… ”Oiga… ¿Dónde está el chocolate?” Le dice el aduanero “¿Cuál prefiere?, traemos toneladas para llevar la felicidad a todos los hogares-”. “Estooo… Pase, pase por aquí que vamos a echar un vistazo…”

Aunque la peor parte se la lleva Baltasar. Su foto de carné es demasiada oscura. Y no le ha ayudado decir, con los ojos enrojecidos por el cansancio, que él es rey -además de mago- y que esa sustancia pringosa era “mirra de la buena”. “¡Vaya globo!” dice el agente. “¡Sí!, ¡globos, globos de miles de colores, también los llevamos!” responde Baltasar al tiempo que el agente se ajusta un guante quirúrgico, conminándole a pasar a una salita privada.

¡Y mientras el mundo espera!. ¡Con lo tarde que es!. Arrancando el motor de las carrozas, encendiendo miles de luces, llenando bolsas de plástico y gastando los primeros euros del año sin captar el simbolismo del mensaje primigenio. Los reyes (¡muy ecológicos! Leer buen post AQUÍ) llevaban paz y buenos deseos. Representaban la unión de la divinidad con el hombre que nosotros reinterpretamos como simbiosis entre sociedad y consumo… O no. Tienes 24 horas para aparcar la carroza, apagar algunas luces, regalar menos paquetes (¡alguno Cooliflower!) y más sonrisas, cuando no besos… ¡Lo gratis, ecológico y bueno, tres veces bueno! Empecemos un año Cooliflower (mientras los reyes discuten en la aduana).

😉

Leer más

Compartir este artículo :

Los Reyes Magos en la aduana