Noticias frescas

Archivo de etiquetas: electric car

Reclama tu coche eléctrico (II)

29 de agosto de 2010

En 1996 apareció el primer gran coche eléctrico; bonito, rápido y práctico. Fuera de EEUU, apenas se habría oído hablar del EV1 si no fuera por el documental Who killed the electric car (2006). Para conocer la historia completa, recomendamos éste interesante y completo artículo en terra.org.

El EV1 podía recorrer 225 kilómetros en una sola carga, no precisaba de mantenimiento hasta los 162.000 kilómetros; tenía una potencia de 138 HP completamente cargado y, en su segunda generación, las baterías se llenaban al 80 % en 10 minutos. Era casi perfecto; había una larga lista de espera para poder obtenerlo y lo más importante de esta extraña historia: era adorado por todos sus usuarios que intentaron salvarlo inútilmente. En efecto, nada se pudo hacer porque los EV1 sólo se podía poseer en régimen de leasing; cuando GM decidió abandonar el proyecto, los propietarios no tuvieron más remedio que entregarlos para hacerlos chatarra. Todas las unidades (aproximadamente 1.100), fueron destruidas… todas salvo una, que se conserva en el museo de historia de américa.

Algunas voces agoreras se recrearon en el “esperado fracaso” del EV1, ya que la demanda energética de un vehículo eléctrico, según ellos, puede ser mayor que la de uno de gasolina. Si esto fuera verdad, el usuario dejaría de ser un adicto a la gasolina para vender el alma a las compañías eléctricas, con los problemas añadidos de una grave carestía energética y todo el CO2 generado desde las centrales térmicas para abastecer a la nueva flota de vehículos.

La pregunta es: ¿Hasta que punto puede ser eficiente un vehículo eléctrico? En el artículo de terra.org antes mencionado aportan cifras muy interesantes: Comparando un RAV4 eléctrico con un RAV4 “habitual”, el vehículo de gasolina consume (por milla) casi cinco veces más energía. “Si tenemos en cuenta que recorre entre 3 y 4 millas (de 4,8 a 6,4 km) por kWh y con el mismo se recorren unas 12.000 millas (cerca de 20.000 km) año basta con un sistema fotovoltaico de 1,5 a 3 kWp (que ocupa de 13 a 27 metros cuadrados de superficie) para generar la electricidad consumida por el vehículo.”.

Con nuevas y mejoradas tecnologías fotovoltaicas, los vehículos eléctricos pueden ser rentables, tanto para el consumidor como para un floreciente e interesante mercado de energías renovables. Veremos, en la tercera parte, el paso decisivo para que el futuro del coche eléctrico se haga presente… aunque quizá tengamos que replantearnos los conceptos de propiedad y estética, así como admitir la verdadera utilidad real de nuestros vehículos.

Video: Who Killed the Electric Car (subtitulado, parte 1)

Leer más

Reclama tu coche eléctrico (I)

25 de agosto de 2010

Queremos coches eléctricos. Y los queremos ya, sin esperas, en nuestra puerta, sin malos humos; coches económicos, eficientes y reciclables. Podríamos tenerlos… si el mundo quisiera.

El coche eléctrico es muy antiguo. Antes de que finalizase el siglo XIX ya se fabricaban los primeros automóviles con baterías recargables. “Le Jamais contente”, capaz de superar 100 kilómetros por hora, era belga, eléctrico… y se construyó en 1899. El primer motor híbrido funcionó por primera vez en 1916. A principios del siglo XIX, cuando los vehículos de motor sólo circulaban por ciudad, los coches eléctricos se convirtieron en objetos de deseo. Las ventajas con respecto a los de combustión eran evidentes: rapidez de funcionamiento, facilidad de manejo, nula emisión de gases e imperceptibles niveles de ruido y vibraciones. El coche eléctrico unía grandes virtudes a un muy pesado lastre: la autonomía.

El siglo avanzaba, y la tendencia de la industria del automóvil se desviaba del uso basado en trayectos cortos. Los vehículos ya no eran meros medios de transporte urbanos y las distancias a cubrir se incrementaron. Los utilitarios, más asequibles, seguían la estela del Ford T; se reproducían como cucarachas de acero sobre carreteras mejoradas, recorriendo todos los puntos geográficos. El automóvil ascendió a bien común y cercano. Representaba el individualismo, el triunfo del hombre sobre la máquina, la libertad impulsada por combustibles baratos. El transporte por carretera crecía y el automóvil eléctrico quedaba relegado a un nebuloso sueño para científicos excéntricos y coleccionistas.

 Los intentos por reavivar la chispa del automóvil eléctrico durante el siglo XX eran inútiles, a pesar de que el precio de los combustibles fósiles se incrementaba y surgían nuevas tecnologías que aumentaban la autonomía de la carga eléctrica. La industria al completo, la base mundial del mercado de consumo, rendía pleitesía al petróleo. Las grandes fortunas controlaban el combustible y el combustible movía la sociedad. El petróleo, como cualquier otro bien, resultaba más rentable cuanto más escaso se volvía. De este modo, el precio de los vehículos descendía al tiempo que la gasolina superaba máximos históricos. A finales de siglo, el automovilista se había convertido en un yonqui del asfalto, en un enfermo crónico de los surtidores (continuará).

Video: Automóvil Baker, 1901, circulando a 40 km/h

Leer más

Compartir este artículo :

Reclama tu coche eléctrico (I)