Armstrong y el bífidus espacial

26 de septiembre de 2011

viagra priceo-toma-bífidus.jpg” alt=”” width=”390″ height=”326″ />Armstrong, Aldrin y Collins, el trio más famoso sin contar a Chico, Harpo y Groucho (los tres mosqueteros no valen: eran cuatro) fueron los primeros en llegar a la luna. Y la dejaron, que dirían mis tías, empantaná: que si un trozo de módulo espacial por aquí, una bandera por allá, unos saquitos con desechos del WC… a lo tonto y sumando, un total de 5000 kgs. ¿Pero los astronautas no se alimentaban de pildoritas? ¿Ya existían los micro-enemas por entonces? ¿A qué huelen las cosicas cuando no hay atmósfera? (Que alguien llame a Coixet).

A Collins le perdonamos un poco. Tuvo que orbitar, por hacer algo, mientras sus colegas se paseaban por la luna. Recorrer cientos de miles de kilómetros para ser el primer sujetavelas espacial de la historia (volvemos en un pliqui) lo exime. Bastante tiene con lo suyo. ¿Conducía porque no bebía? ¿Mantenía el motor en marcha mientras el dúo pillaba polvo lunar? Si hubiera sido ibérico seguro que habría dicho “¡eh!.. no bajé porque no quise”.

Leer más