Superar el calor sin aire acondicionado

6 de julio de 2010

Bullimos de calor y gozo: Hoy se esperan más de 95 grados en algunos puntos de la geografía española*

*Letra pequeña: temperatura en grados farenheit salvo que viva encima de una vitrocerámica. Lo de ignorar la escala celsius está hecho adrede, mayormente, para captar la atención. Si está leyendo esta miniatura, lo hemos conseguido. En caso de úlcera gastroduodenal, deje de tomar aspirinas, por dios, que se lo han dicho mil veces.

Con semejantes calorías, se puede ir a la playa, al río o a la lucha libre acuática (piscina municipal). La otra opción es refugiarse en el fresquito del aire acondicionado preso en un salón, protegido por brisas programadas. Esta reclusión voluntaria es habitual; paulatinamente, se ha ido invirtiendo el consumo eléctrico por fechas: el aire acondicionado veraniego ha desbancado a la calefacción invernal aunque, por mucho calor que haga, en vista de como está el patio ecológico, sería mejor utilizarlo mínimamente. Se pueden escoger otras alternativas por el bien de la atmósfera, del planeta o por la terrible descarga eléctrica de la factura -el rayo que no cesa-. Así que, ¡escucha, primo, esto que te cuento!:

  • El uso de aire acondicionado eleva las temperaturas. Así, como suena. Consume mucha energía, contribuye al cambio climático y expulsa calor al exterior. Cuanto más lo utilices en el presente, más calor hará en el futuro.
  • Muchas enfermedades están ligadas o se agravan con el aire acondicionado. Sequedad de ojos, irritaciones cutáneas, asma, legionela… No se trata de alarmar, pero sí de prevenir.
  • ¡Ventiladores de toda la vida! Busca un ventilador eficiente, de bajo consumo. Especialmente para solteros/as, pensad en el derroche energético que supone el aire acondicionado cuando puede que sólo necesitemos un silencioso ventilador de techo (mmmhh… mucho más sensual, por otro lado).
  • ¡Más plantas!, la vegetación es nuestra aliada. La evaporación de un solo árbol puede refrescar tanto como diez aparatos de aire acondicionado. Hay estudios que demuestran que los bosques tropicales son gigantescos sistemas de aire acondicionado. Además, a veces olvidamos, por obvio, que la sombra de los árboles es un gran aislante.
  • Ventilación natural. Si vives en una zona en la que refresque al atardecer, abre las ventanas por la noche… pero ciérralas durante el día. Recuerda: por la mañana, cuando la casa ya está bien ventilada, baja las persianas y cierra las ventanas. Se creará un micro-clima que aguantará más tiempo.
  • Aisla las ventanas. Para el consejo anterior, el correcto aislamiento es primordial. No dejes que el calor se filtre a través de las rendijas.
  • Sentido común. Agosto, Sevilla, tres de la tarde: Usar el horno, una antigua bombilla incandescente o planchar es de juzgado de guardia. Come una ensalada fría, utiliza bombillas eficientes y plancha -si no queda más remedio- por la noche. El cocido madrileño tampoco es recomendable. Ni encender un brasero…

¡Un saludo! 🙂

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