Aterriza como puedas con Michael O’Leary

13 de septiembre de 2010

“-Los familiares de las víctimas están tratando de saber que les ocurre a sus seres queridos y quieren acceder al área restringida – ¡Arrojarles el aceite!”

Aterriza como puedas (Airplane!), 1980

A Michael O’Leary le debemos el invento de los vuelos a un euro. También las ideas para fomentar el “ahorro”, como pagar por facturar las maletas, incrustar al pasaje o que el personal pierda la compostura, se ponga el mono de faena y convierta el vuelo en una feria. Los viajes con Ryan Air nunca son aburridos. En un trayecto de hora y media te pueden ofrecer lotería, comida, colonia… El límite es el cielo. Probablemente, sortearían un gallina y montarían un puesto de tiro al blanco si se permitiera. Michael O’Leary no sólo lo sabe, sino que se regodea en las divertidas anécdotas de su compañía, investigada por la aparente falta de preparación, abusos, sexismo y poco esmerada limpieza. Ryian Air es el low cost del low cost, pero permite viajar por muy poco dinero, y eso es lo importante… aunque algún día se les ocurra cobrar por el papel higiénico o montar un par de banquetas last minute en las alas.

Una de las últimas “genialidades” de Michael O’Leary fue decir que habría que suprimir al copiloto porque costaba mucho dinero y no servía para nada; insinuó, poco menos, que los aviones se pilotaban solos y la función del segundo de abordo sólo era mantener despierto al comandante. ¿Y si el comandante “fallaba”? Bueno… eso no solía ocurrir. Y en caso de emergencia (digo yo, poniéndome en la mente -por decir algo- de Mr O’Leary) seguro que entre el pasaje aparece el Ted Striker de turno.

Para rizar el rizo, el consejero delegado de Ryan Air, con la delicadeza de un elefante en una tienda de porcelanas, un día tonto decidió que los aviones no tenían nada que ver con el cambio climático y exoneró a toda la raza humana de responsabilidades. Literalmente, declaró al periódico The Independent que la teorías eran “un montón de mierda”. Sobre su declaraciones, Joss Garman, de Greenpeace dijo “Personalmente, yo no confiaría en O’Really para que me dijera el precio de un asiento en su propia aerolínea, pero para ser justos, su posición tiene el apoyo de intelectuales del peso de Nick Griffin, Sarah Palin y George W Bush”.

El artículo original no tiene desperdicio, aunque lo mejor de la entrevista es la parte en la que sus declaraciones son rebatidas por la doctora Emily Shuckburgh. Podéis leer un extracto de las contestaciones traducido al castellano y con video de propina, después del salto. ¡Feliz semana! 😉

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