La inocencia del volcán

19 de abril de 2010

Eyjafjallajokull revienta. Una ominosa masa de gas y cenizas de seis kilómetros de altura se extiende hacia Europa y los aPahoeoe_fountain_original_fuente wikipediaeropuertos se colapsan. En Polonia, llegan a plantearse la posibilidad de cancelar el funeral de estado por su presidente. Bajo ciertas estimaciones científicas, se anticipan posibles lluvias y un descenso de las temperaturas por las partículas emitidas a la atmósfera. Medio mundo paralizado por el volcán Islandés que despierta, vociferante y con mal aliento, de un profundo sueño: el conjunto, un material excelente para realizar un guión que mezcle vidas cruzadas y “efectos mariposa”.

Y ante la posible catástrofe natural, se desata la curiosidad: ¿Qué cantidad de CO2 emite Eyjafjallajokull a la atmósfera? Las imágenes vía satélite, habida cuenta de su visible magnitud -una gigantesca nube, inmensa y amenazadora, como las plagas bíblicas- anticipan el desastre… Y entonces, alabado sea internet, en la página Information is Beatiful, suman y restan datos y descubren que, indirectamente, el perverso volcán, al cerrar aeropuertos, ha ahorrado 206.465 toneladas de CO2. Esta es la cantidad correspondiente al 60% de vuelos europeos cancelados.

Son las diferencias entre desastres naturales y artificiales y/o cotidianos. Los primeros son espectaculares, ilustran telediarios y se viven en tiempo real. Un volcán, un tsunami, un terremoto… generan conflictos mediáticos. Los desastres escogidos, los que fabricamos nosotros, son tan lentos que sólo pueden verse a largo plazo… y, en ocasiones, demasiado tarde. Éste, nuestro planeta, es un mundo extraño. En las reuniones mundiales sobre el cambio climático algunos dirigentes y ponentes acuden en aviones privados (los vehículos más contaminantes de nuestra era) y se sientan a debatir sobre el futuro dando sorbos a botellas de agua envasada, (transparentes dosis de CO2 que saturan los oceános): Tan inmoral como una reunión de alcohólicos anónimos en la que regalen botellas de vodka.

Quizá sea innecesario esperar a que estalle otro volcán para ahorrar CO2.

Curiosidad: Página para calcular las emisiones por persona entre dos aeropuertos.


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