LA DIETA MILAGROSA EN TRES PASOS QUE REALMENTE FUNCIONA

20 de mayo de 2013

Queridos cooliflowerenses:

Transcurridos dos meses desde el inicio de la primavera nos complace anunciar que sigue haciendo un tiempo malo, horrible, repulsivo, asqueroso… Las cigüeñas visten impermeable y los gorriones botas de agua. Los guiris no se queman, los morenazos son blancazos. Iniesta parece mulato, el muy reflectante.

Debemos agradecer al frío, al granizo y a la nieve que hayamos podido postergar la operación biquini u operación bañador-horrible-surfero-con-calzoncillos-debajo.

Para ayudaros en la consecución de vuestro objetivo (ser menos musa de Rubens y más de John Buscema) os presentamos, en primicia, La Dieta Milagrosa En Tres Pasos Que Realmente Funciona:

Dieta Cooliflower

 

LA DIETA MILAGROSA EN TRES PASOS QUE REALMENTE FUNCIONA

 

Paso uno: Come menos y más sano. Mejor comida orgánica.

 

Paso dos: Haz ejercicio con moderación y cabeza.

 

Paso tres: Mantén los pasos 1 y 2 toda tu vida, no sólo cuando debas enseñar chicha.

 

Y ahora que os hemos ahorrado cientos de euros en tonterías dietéticas varias, aquí tenéis unos mitos para complementar La Dieta Milagrosa En Tres Pasos Que Realmente Funciona (eh, de tontería nada. Cualquier médico o nutricionista serio os dirá lo mismo).

 

El mito del agua

 Ni el agua adelgaza, ni el agua engorda. El agua se puede (y debe) beber antes, durante y después de las comidas, tanto da. No afecta a la dieta, aunque es buena por su efecto saciante (llena el estómago. Si te comes un cactus, también, pero repite bastante).

 Más mitos: si una persona retiene líquidos y deja de beber agua porque “se hincha”, retendrá más líquidos. Si alguien bebe demasiada agua adelgazará seguro, se quedará en los huesos, criando malvas. El exceso de agua deshidrata que te mueres (te mueres-mueres).

¿Ayuda el agua a adelgazar? PssshSí, indirectamente. El cuerpo necesita líquido para funcionar, y si hacemos ejercicio, más. ¿Cantidad a ingerir? La que se necesite, ni más, ni menos. No hay una medida estándar porque no hay un cuerpo estándar. Escucha a tu lengua de estropajo: Si tienes sed, bebe.

El mito de la cerveza

La cerveza es la bebida alcohólica con menos calorías. Hasta tres veces menos que un vino blanco y algo menos que un refresco azucarado. Si se toma sin alcohol, baja hasta las 40 calorías. Es diurética, tiene vitamina B y ácido fólico. Es una de las escasas bebidas que los nutricionistas permiten beber (con mucha moderación) a los deportistas de élite.

 ¿Engorda? La barriga cervecera vinculada a su consumo viene dada por dos factores: 1) Los que bebemos cerveza, sobre todo en verano, no solemos conformarnos con un par de cañas fresquitas. Los pocos estudios serios disponibles (no pagados por la industria cervecera) afirman que beber más de medio litro al día engorda. Normal. 2) El binomio caña-tapa es, a la lorza abdominal, lo que las ratas-pulgas fueron a la Peste Negra. Dos cañas de cerveza son menos de 200 calorías. Dos cañas con patatas fritas de bolsa y unas cuantas aceitunas más de 500. (Jajajá, consumidores de refrescos light y patatas fritas. No es vuestra constitución lo que os engorda).

El mito de los vegetales mágicos

 Las alcachofas en cápsulas, a la parrilla o en supositorios (esto último, seguro, lo veremos pronto) son sanas, tienen mucha fibra y ayudan a digerir las grasas con componentes químicos de cuyo nombre no es que no me quiera acordar, es que no me acuerdo. No adelgazan, pero facilitan una digestión saludable y dejan el hígado niquelao.

El tomate, la papaya, la piña… son estupendos para la dieta, pero nada milagrosos. En vez de tomar cápsulas de frutas o vegetales, prueba a comer más frutas y vegetales, a ser posible autóctonos y de temporada. Sí, ya lo dice tu madre, y además es más barato. Ejém… Algo que no dice tu madre: El consumo de piña no adelgaza, pero mejora la experiencia en el sexo oral (ahí lo dejo. El caso es consumir calorías, ¿no?).

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