Consejos del buen tirano (segunda parte)

14 de agosto de 2013

Dictador CooliflowerFebrero de 2011, en Cooliflower publicábamos los “Consejos del buen tirano”, donde explicábamos, en seis pasos, cómo alcanzar la excelencia en el duro trabajo de los gobiernos unidireccionales.

Con el tiempo, y unas cañas, hicimos balance de nuestro curso gratuito y nos dimos cuenta de que faltaba una ampliación del máster para democracias dictatoriales y/o dictadores democratizados. Con este anexo los futuros tiranos podrán lavarse la cara y hasta parecer decentes ¡y ecológicos! Aquí está la segunda entrega de “Consejos del buen tirano”.

¡Arriba tú!

(VER LOS SEIS CONSEJOS ANTERIORES AQUÍ)

7 – Sé la voz del pueblo. Poco importa cómo has llegado al poder, debes erigirte en “su voz”. Si te ha tocado por herencia familiar, significa que estás por tradición ¡y al pueblo le engancha lo tradicional, por indigesto que sea! ¡Mira a los polvorones por navidad, inamovibles!

Si lo tuyo fue un golpe de estado, es que el país te estaba pidiendo a gritos. Gritaban y lo importante es que gritaban, no qué gritaban. En el caso de que votaran democráticamente, deja que el pueblo consulte con Garlic & Water y esperen a las próximas elecciones, si las hubiera (siempre se puede abolir la ley electoral, para eso eres tirano).

8 – Aprende a decir “No es cierto”. ¿Te acusan de hacer algo indebido, de apropiación de lo ajeno? ¿De maldad pura y dura? La solución es tan sencilla como decir: “No es cierto”. Si la oposición sigue viva, se desmanda y no es fácilmente aniquilable, devuelve la acusación. Sugerimos el uso del “tú lo hiciste peor”. Diálogo de ejemplo: -“¿No es cierto que ha acabado con la economía del país y eliminado la cultura? -No es cierto y tú lo hiciste peor”. (Se desaconseja la frase “rebota, rebota y en tu culo explota”). Si te cansan las réplicas grita “¡Demagogia!”. Esta palabra es, a las conversaciones, lo que el botón de reset a un ordenador.

9 – La verdad es todo aquello que se dice con ademán de ser verdad. Acudir ante los medios de comunicación y mentir como un bellaco es sencillo. Sólo debes interiorizar la sarta de idioteces que vas a pronunciar, ensayando delante del espejo sin que se te escape demasiado la risa o te entre un tic nervioso. Si no te creen sólo debes pasar al punto ocho e iniciar un peloteo (lingüístico) desde el fondo de la pista hasta que el tema muera de aburrimiento, o lleguen las vacaciones de agosto. Nadal ha ganado así muchos torneos, matando de sopor al contrario.

10 – Donde no llegue tu poder de convicción, que llegue tu dinero. No hay país pobre, sino territorio mal administrado. Si necesitas parné, mete mano en la caja, que para eso es tuya. Invierte y redistribuye como quieras, pero no olvides pagar a los que mueven el cotarro. Si tienes dinero todo serán sonrisas y parabienes. Mira el ejemplo de países como China, una de las naciones más contaminadas y explotadoras del mundo, capaz de vender a Europa productos orgánicos que carecen de las normas ecológicas más básicas* ¡y no pasa nada, todos tan felices! El que paga, manda. Y el que manda, cobra.

*(El asunto de China merece un post propio).

11 – Saca la democracia a relucir. Este punto sólo es válido para las tiranías ocultas. Se trata de aferrarse a viejas leyes para que nadie te toque un euro pelo, por mucho que extorsiones al personal con fórmulas legales (tú inventas lo que es legal y lo que no, ¡fantástico! ¿Verdad?). Si alguien se atreve a ir contra ti, lo acusas de antidemocrático, te inventas una nueva ley con la que multarlo y/o meter en chirona y te haces el indignado (insistimos: hay que practicar la contención de la risa en público).

12 – Cuando te falle el enemigo fuera, inventa uno en casa. ¿Para qué ir lejos a buscar gresca con la que ajustar desbarajustes? En esa región hablan raro. En aquella otra viven demasiado bien… Esos prefieren ser de otro país. Sabemos que un tirano no lee demasiado, salvo la propaganda útil para su propio beneficio, pero 1984 de Orwell es un libro incluso más útil que “El príncipe”, de Maquiavelo. Si hay varios problemas, consigue que la gente mire para otro lado regresando al punto 1.

Dictador lelo

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