Cómo evitar el timo de los productos naturales (¡respuesta!)

3 de febrero de 2016

De un interesante artículo de los blogs de Público se puede extraer una conclusión: Interesante y plural no tienen por qué ser sinónimos. Incluimos los temas del artículo original, y nuestra respuesta. Tú decides.

Carne Ecológica

Qué nos vende: Libre de antibióticos y hormonas

Dónde está el timo: “Pues realmente no parecen haberse leído el reglamento de producción ecológica. Las hormonas para favorecer el crecimiento del ganado llevan prohibidas en Europa más de 20 años, por la tanto la carne no ecológica tampoco lleva, y los antibióticos en el ganado están autorizados en la producción ecológica.”

Verdad alternativa: La carne ecológica no lo es únicamente por falta de antibióticos y hormonas. Quien alguna vez haya comprado un filete no ecológico, y haya visto cómo se convierte en agua sobre una sartén habrá visto otra diferencia fundamental: No se utilizan piensos artificiales ni productos de engorde para que los animales retengan líquidos. Aunque la mayor diferencia es la que no se ve en el supermercado: la mejora en la alimentación del animal y el espacio donde vive.

Libre de transgénicos (o libre de OGM)

Qué nos vende: Un producto que no tiene transgénicos, y por lo tanto se supone que no tiene los peligros asociados a ellos.

Dónde está el timo: “Este producto bordea la ilegalidad. Para empezar nunca se ha demostrado ningún efecto negativo por el uso de transgénicos, pero dicho esto, la legislación obliga a etiquetar cuando un producto contiene transgénicos, no cuando no lo contiene. Sería como etiquetar una mayonesa como “no contiene salmonella” La ley ya te obliga a que no contenga y estás insinuando que la competencia sí que lleva.”

Verdad alternativa: Aunque no se ha demostrado que los vegetales transgénicos afecten negativamente a quienes los ingieren (tampoco se ha demostrado que sean inocuos), está más que comprobado el terrible efecto que produce tanto sobre los campos, como en la economía de los agricultores: los vegetales transgénicos necesitan potentes pesticidas para crecer. Los OGM contaminan cultivos convencionales. Las multinacionales como Monsanto acaban con la biodiversidad, ponen en peligro a especies fundamentales (abejas, por ejemplo) y al tiempo merman las pequeñas comunidades de agricultores.

Verdura ecológica

Qué nos vende: Más sana.

Dónde está el timo: “Que sea ecológica solo implica que se ha producido siguiendo el reglamento europeo de producción ecológica, que resumiendo podríamos decir que se preocupa de que lo que utilices en el cultivo sea natural. La misma semilla puede cultivarse como ecológica o como no ecológica, por lo que en el producto final, las diferencias serán mínimas. La mayoría de estudios han demostrado que hay muy pocas diferencias a nivel nutricional entre los productos ecológicos y los que no lo son.”

Verdad alternativa: Aunque hay muy pocas diferencias a nivel nutricional, las hay: las verduras ecológicas son más nutritivas, saben mejor… y no tanto por su falta de químicos, sino porque en su inmensa mayoría son verduras de proximidad, que se cultivan respetando los ciclos naturales, sin ser almacenadas en cámaras frigoríficas. Sólo hay que comer un tomate ecológico, de temporada, y compararlo con cualquier otro de supermercado. Parecen vegetales de distinta especie.

Harina de almortas

Qué nos vende: Producto tradicional que forma parte de la gastronomía típica de determinadas regiones, principalmente Andalucía y Castilla la Mancha.

Dónde está el timo: “La harina de almorta está prohibida para consumo humano desde los años 40 ya que su consumo continuado produce una enfermedad conocida como latirismo. Se vende, pero etiquetada como alimento de consumo animal o pienso para animales… de dos patas.”

Verdad alternativa: Su consumo prolongado produce está enfermedad, aunque hay que matizarlo: Antiguamente era el “alimento de los pobres”, y se podía llegar a comer esta harina casi a diario. El consumo esporádico, incluso una vez por semana, no conlleva ningún riesgo para la salud. En Castilla la Mancha jamás se dejaron de cocinar gachas. Y bien ricas que están.

Colágeno y magnesio

Qué nos vende: Mejor para las articulaciones y la piel.

Dónde está el timo: “El colágeno es una proteína que al ser ingerida se degrada en el estómago y queda reducida a aminoácidos. El magnesio es muy abundante en la dieta, por lo que no te sirve para nada tomar más.”

L-Carnitina

Qué nos vende: Mejora el rendimiento físico y quema grasas.

Dónde está el timo: “La L-Carnitina es un aminoácido no proteíco que es cierto que sirve para la oxidación de los ácidos grasos, pero, es muy abundante y en la dieta normal tenemos todo el necesario para el uso correcto de los ácidos grasos, por lo que el suplemento es inútil.”

Verdad alternativa: No se entiende incluir en un artículo sobre “productos naturales” la ingesta de colágeno, magnesio o L-Carnitina… ¿Naturales? Como dirían los políticos: “No nos consta”.

 Sabor natural a fresa

Qué nos vende: Un dulce, helado o caramelo que lleva fresa.

Dónde está el timo: “¿Piensas que se cultivan tantas fresas en el mundo para todos los caramelos de fresa que se venden al día? Que ponga sabor o aroma natural de fresa no quiere decir que se haga a partir de fresa. Normalmente se hace con la especia clavo y extracto de raíz de lirio. El clásico sabor de fresa deChupa-chup lleva también extracto de almendras.”

Verdad alternativa: Que un producto incluya la frase “sabor a fresa”, “sabor a limón”, etc. nunca ha significado que se esté comiendo la fruta original. Incluir la palabra “natural” es importante para diferenciarse de saborizantes químicos. La ingesta continuada potenciadores de sabor o ciertos tipos de edulcorantes, es negativa para la salud.

Fruta ecológica

Qué nos vende: De proximidad y de pequeños productores.

Dónde está el timo: “En ninguna parte del reglamento habla de la “mochila ecológica” o de la “huella de carbono”. España es el principal productor europeo de agricultura ecológica, pero casi toda se produce en invernaderos industriales en Almería y se exporta a Alemania. También es frecuente encontrar fruta ecológica fuera de temporada que se ha producido en cámaras o se ha importado desde la otra punta del mundo.”

Verdad alternativa: Es cierto que la legislación española debería ser mucho más restrictiva en cuanto a los etiquetajes. La alegría de ciertos productores vendiendo “eco-timos” da mala prensa a todo un sector que lucha por ser tomado en serio. Ninguna fruta cultivada fuera de temporada, o importada desde países lejanos, debería catalogarse como ecológica. Pero el consumidor también es responsable. Comprar kiwis neozalendeses, pensando que son “agricultura de proximidad”… En fin.

Pan de molde sin conservantes.

Qué nos vende: Pan de molde todo natural.

Dónde está el timo: “Si lees la etiqueta, donde solo pone harina, azúcar y nada feo, encontraras que tiene cultivos naturales de varios microorganismos, que de forma natural producen ácido propiónico (E280) y ácido acético (260), dos conservantes. Tú no lo pones (y no aparece en la etiqueta) pero pones un bicho que lo produce por ti.”

Verdad alternativa: El verdadero pan natural, con sabor, es el que se produce en las panaderías tradicionales (panadería real, no horno de calentamiento de barras congeladas). Como mal menor, mejor un pan industrial con menos conservantes, aunque lo produzcan “bichos”.

Stevia rebaudiana

Qué nos vende: Planta natural que tiene sabor dulce y ayuda a regular la diabetes. Algunos llegan a decir que hasta la cura.

Dónde está el timo: “La planta como tal no está autorizada para consumo, aunque se puede encontrar a la venta en muchos sitios. Tiene un compuesto que aporta sabor dulce sin subir los niveles de insulina, por lo que es apto para diabéticos (lo que no quiere decir que cure la diabetes). Este compuesto, como tal, si que está autorizado para el consumo (E-960) y es el que contienen la mayoría de edulcorantes a base de estevia, pero la planta entera no está autorizada para consumo puesto que tiene más compuestos con actividad farmacológica. En algunos países se comercializa Coca Cola y otras bebidas endulzadas con este compuesto, aunque no parece que estén triunfando por un regusto final a regaliz que no es del agrado de muchos paladares.”

Verdad alternativa: Por supuesto que no cura la diabetes, pero tampoco la agrava. Ha conseguido que miles de personas puedan volver a disfrutar de los dulces sin efectos secundarios. La supuesta “actividad farmacológica” es muy inferior a la que producen los edulcorantes artificiales (la diarrea es uno de los síntomas más habituales de los consumidores de productos “light” clásicos). La estevia es una gran solución para los diabéticos, fácilmente cultivable. Algunas marcas utilizan su reclamo para vender más, sin apenas incluirla en la composición (es mejor, pero más cara que los edulcorantes artificiales).