España, paraíso de las renovables (si nos dejaran)

15 de abril de 2015

Hablemos de hechos objetivos antes de pasar al diálogo sobre energía más raro de la historia: España es el tercer país de la Unión Europea en kilómetros de costa. El cuarto en altitud media del territorio. La península Ibérica es, de largo, el lugar de Europa con más luz solar

¡Deberíamos estar contentos por estos lares, tenemos todo lo necesario para vivir felices con energías renovables! Por desgracia, también está la lelitud de la burocracia al servicio de las energéticas. Fíjense ustedes: En la revista Forbes se ríen del Gobierno de Españistán  por poner tasas al uso del sol.

Es lo que ocurre cuando tienes terratenientes mandatarios esclavos de las compañías; si pudieran, exigirían un impuesto contra-revolucionario por tumbarse en la playa.

Los hechos objetivos son que para generar energía hidráulica se necesitan saltos de agua y España es el cuarto país de Europa en altitud media del territorio; o que si nos diera por aprovechar energía marina, tendríamos mareas para marear. En el caso de que decidiéramos explotar los recursos de la biomasa (fotosíntesis vegetal), como ya hemos comentado, iríamos sobrados de Astro Rey…

Después está “la gran tapada”, la energía geotérmica. . Un estudio de la universidad de Valladolid concluyó que la península Ibérica obtendría, si pudiera extraer el potencial de la Energía Geotérmica (simplificando, el calor del interior de la tierra) 700 gigavatios, esto es… ¡Cinco veces el total de energía que producimos en la península!

Y además del contraste de moda entre vascos y andaluces, filón patrio del “nuevo” humor, están los de la llanura y la montaña, las zonas umbrías y las tórridas… Disponemos de un buen surtido de vientos bautizados (por recurrentes). La península Ibérica es perfecta para la energía eólica. Aquí sí, somos una potencia en el uso de aerogeneradores, aunque no del mejor modo si tenemos en cuenta que un solo aerogenerador de última generación en el mar produciría energía, por sí solito, para 5.000 viviendas.

Así que viendo lo bien que nos iría si decidiéramos ser referencia mundial en renovables, hemos decidido buscar el teléfono del ministerio de Energía y Turismo, nos han pasado con el IDAE y hemos realizado unas cándidas preguntas, que han dado como resultado, pizca más o menos, lo siguiente:

Cooliflower -Disculpe, le llamamos de Cooliflower, un blog muy guay, ¿ustedes saben cuál es la forma de energía renovable  idónea para una comarca? ¿Quién lo decide?

Humano Anónimo Largamente Asqueado-¿Comoooor?

CLF –Buen hombre desconocido, ya que proliferan tanto los expertos y los tertulianos, hemos pensado que  lo mismo había algún funcionario que hiciese estudios sobre cada zona geográfica, antes de decidir el tipo de suministro de energía más conveniente…

HALA –¡Eso es demasiado simplista! Todo es mucho más complejo.

CLF – Mmmh… ¿Eso es un no?

HALA – ¡No! Digo sí, digo… mire, se hace un estudio sobre el terreno y después…

CLF -¿Quién hace el estudio?

HALA – Eeeeuuh… Pues la empresa que quiera hacer un estudio.

CLF – ¿Entonces lo encargan ustedes, o le sale de los… de la proactividad innata del empresario hacer un estudio?

HALA –No, nosotros no. Son empresas privadas las que lo presentan. Y luego se valora la viabilidad.

CLF – Ajá. O sea: Una empresa privada invierte su dinero para presentarles un proyecto, sin que ustedes antes les hayan marcado unas pautas diciendo “esto es lo que necesitamos”.

HALA – ¿Cómo?

CLF – Que es un poco como esperar el advenimiento del Cristo de la Energía.

HALA – ¿Eh? Mire, yo no pongo las normas. ¿Tiene alguna otra pregunta?

CLF -¿A qué huelen las nubes? Digo, no. Gracias.

Así estamos, Cooliflowerenses. ¡Ay, si nos dejaran!