Vota, vota… ¿Y si no votas?

22 de mayo de 2014

Voto Cooliflower modificado de Wikipedia

Recibido de la plataforma 350.org contra el cambio climático:

“Querido/a amigo/a:

Sé que ésta es una petición inusual, pero no te haría partícipe de ella si no considerase que se trata de un asunto de importancia. Entre los días 22 y 25 de mayo, la Unión Europea celebra sus elecciones al Parlamento Europeo. Te invito a acudir a votar en ellas y a buscar entre las opciones políticas disponibles aquellas que demuestren un mayor compromiso para con el clima. (…)”.

   Bukowski decía: “La diferencia entre una democracia y una dictadura es que en una democracia se vota primero y se reciben órdenes después; en una dictadura no tienes que perder tu tiempo votando”. Aunque la frase provenga de un escritor famoso por su afición a la bebida y el juego (entre otros vicios), su lucidez alcohólica lleva una triste carga de verdad; ¿quién no se ha sentido así, cuando ha visto como la promesa preelectoral y la realidad tras la elección se parecían como un huevo a una castaña? La pregunta tras la desilusión debería ser: ¿Realmente lo creímos en algún momento? Quizá deberíamos plantearnos otra filosofía de vida, además de filosofía de voto, para darnos cuenta que detrás de los fiascos hay una gran carga de decepción que parte de uno mismo. Normal; aprendemos a idealizar para dar sabor a la vida; cristalizamos la realidad, la adornamos como se añade glutamato en la comida vulgar, para contentar y edulcorar nuestros sentidos.

No debemos culpabilizarnos por la nula objetividad (fuera de la política). La vida no cambiará. Los aficionados del Betis lo serán “manque pierda”, las madres verán a sus hijos camorristas como angelitos rodeados de malas compañías, tu amiga (la del mal de amores eterno) se seguirá colgando del gilipollas de turno, tu amigo (el gilipollas de turno) seguirá vapuleando el corazón maltrecho que a él le falta, continuaremos pensando que lo nuestro es lo mejor, y lo de los demás, lo peor… Cooliflowerenses, así ha sido desde que el humano es humano. Si nos seguís desde hace tiempo ya conocéis la filosofía de nuestro blog: somos diferentes al resto de los animales por el sentido del humor y por la capacidad de engañarnos a nosotros mismos.

Decimos, pues, que no debemos culpabilizarnos por la idealización, ¡pero fuera de la política! En cuanto a nuestro voto es otro cantar porque somos culpables sin derecho a juicio; un voto mal encaminado significa el fin de un derecho establecido, una casilla mal marcada y quizá mañana el bosque frente a tu casa sea un parking. Y si piensas que el mundo solo se divide en el partido A y partido B, recuerda que son los matices los que han hecho, y harán, avanzar al mundo.

No vamos a pedirte el voto para nadie, porque estamos convencidos que votarás sabiamente y en conciencia, pero no dejes de hacerlo, de votar. Y hazlo sin miedo a ser minoría; las mayorías, abrumadas por el reparto de neuronas, no suelen ser demasiado sabias.

Eres lo que votas, y si no votas ¿qué eres? NADA. Sin decisión, no hay acción.