Fuck For Forest, sexo muy verde…

27 de abril de 2014

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Indagas en lo que podría considerarse antónimo de “pornografía”, y te topas frente a las palabras “honestidad” y “modestia”. A la exhibición de cuerpos desnudos practicando sexo les falta modestia, ¿por generosidad de proporciones o muerte del pudor? Y son deshonestos. ¡Cuán deshonesto es ofrecer el origen de la vida, con pelos (o sin ellos) y señales (o sin ellas)!

Y la pornografía, cuyo nombre, si es sana, debería ser “erotismo”, nos ha salvado la diversión; si no existiese, el descubrimiento del sexo habría sido un auténtico trauma para la mayoría de nosotros. El clítoris seguiría perdido en el atardecer del monte de Venus, las zonas erógenas serían las obvias, el coito se reduciría a “entren y salgan” y nos faltaría valor para proponer según qué cosas. A la pornografía le debemos la normalización del disfrute de nuestro cuerpo; le debemos que griego o francés sean los dos idiomas sin sílabas más practicados del mundo.

¿Qué es lo que produce rechazo en la sociedad, para situar la exhibición erótica en las antípodas de “lo honesto”? Primero, la asociación de pecado y cultura religiosa. El pecado original, que por reiterado es todo, menos “original”, se enmaraña con actos “sucios”, que tanto nos gusta practicar a nosotros y repudiamos en conocidos: hermanos, hijos, ¡ex -parejas!… ¡Nuestros padres nos concibieron así! Lo morboso en nuestras vidas, es reprobable en la otra acera, da vergüenza.

fuckforforestOtra fuente de rechazo es la ramificación y estructura perversa de cierta pornografía; la presentación de la mujer como mero objeto, las personas que trafican con la vida de otros, sin respetar intimidad, condición o edad; los criminales que asesinan algo tan sagrado como la niñez…

Como en toda industria, también hay un “comercio justo” de lo erótico, cuya principal baza es el  “porno feminista”, del que la directora Erika Lust, residente en España, es toda una referente, suyas son estas palabras “No hay ninguna duda que ahora los jóvenes adolescentes, navegan por Internet y tienen la posibilidad de acceder a contenido sexualmente explícito, son influenciados por contenidos sexuales e ideas, respecto a lo masculino y lo femenino en la sexualidad que son en su mayoría interpretados por hombres. Nos hacen creer que las mujeres son solo sexualmente atractivas cuando interpretan ciertos personajes – Papeles que limitan a las mujeres y niñas en la actualidad, mis propias niñas incluidas, que son las mujeres del futuro.”.

El cine erótico que nos atañe hoy es el de Fuck For Forest (no necesita traducción). Leona Johansson (sueca) y Tommy Hol Ellingsen (noruego) son una pareja muy verde, que venden polvos amateur para financiar proyectos ecológicos. En una década han recaudado 250.000 euros, con los que han financiado ocho proyectos repartidos por todo el mundo. Como ellos afirman: “¿Por qué el cuerpo humano desnudo se considera ofensivo, mientras que coches y fábricas pueden contaminar abiertamente sin que nadie lo juzgue? Si trabajas con sexo, ¿no eres suficientemente bueno para salvar la naturaleza?”.

Si el sexo puede salvar bosques, habrá que ponerse manos a la obra. 😉