Conocido político, afectado por una enfermedad rara

28 de diciembre de 2014

Un conocido político, afectado por una enfermedad rara (y otras dos enfermedades inusuales)

Foto: Gente mona haciendo el ídem en la playa. (Nos gustaba más que la imagen de una pastilla).

 

MR CooliflowerTratamiento revolucionario contra el toro de la Vega

Agencia EFE, 28 de diciembre: Los defensores de los animales están de enhorabuena. Un equipo de científicos, encabezados por  el eminente Rufus T. Firefly, ha logrado un hito en la medicina. La cura, concentrada en una sola pastilla, es un compuesto de péptidos, taquiones y otras palabras absurdas que nadie entiende.

El efecto es inmediato: cualquier persona con ganas de lancear un toro cambia de pensamiento radicalmente. El sujeto bajo tratamiento decide plantar un alcornoque, espera pacientemente a que crezca y se haga lo suficientemente robusto como para darse un gran cabezazo contra él. “Todavía no me lo creo, parece ciencia ficción”, ha declarado una anciana moderna, con el pelo rosa para más señas, añadiendo “¡una tienda china donde nadie te vigila al comprar! Oh. Increíble”. Efectivamente, la señora no tenía nada que ver con la noticia, pero pasaba por allí y nos faltaban cuatro renglones para cumplir con la noticia.

Una llamada desesperada por la ecología

Agencia GE, 28 de diciembre: Giuseppe Montepúbico Chirimiri, También conocido como Rocco, también conocido como H.J.T había solicitado públicamente ayuda, hasta que se la privatizaron. Ahora pide ayuda, privadamente, para pronunciar la engororrosa palabra “ecología”. Rocco, también conocido como “ese tipo raro con un aeropuerto en el jardín”, lleva más de veinte años intentando curarse: Foniatras, logopedas, monologuistas, obreros que gritan “EEEEPAAAAAAAMOOOOZAAAAA”… todos los expertos han fracasado en ayudarle a combatir su extraña enfermedad.

H.J.T, también conocido como Mr Montepúbico, ha acuñado durante dos décadas palabras inventadas en su afán por lograr su (hasta el momento) quimera. “Ecologuinda”, “colocogía” o (su creación más celebrada) “ecolorgía” forman parte de un repertorio de descartes lingüísticos que pronto será expuesto en ARCOmadrid, junto a un truño luminiscente de buey. “¿Tiene cambio de un billete de cincuenta?”, ha declarado la señora de la noticia anterior, que también pasaba por allí.

Un conocido poítico, afectado por una enfermedad rara

Agencia K, 28 de diciembre: M.R. está aquejado de una rara enfermedad. La dolencia se caracteriza por no poder decir nada concreto y acumular expresiones del siglo de oro español, de modo que el entendimiento diario se hace casi imposible.

“Esh muy complicado”, ha musitado el desafortunado político a Cooliflower: “voy a comprar viandas al colmado y sólo consigo decir “póngame un poco de aquellos, y bastante de los otros”. Cuando me preguntan si quiero algo más solo puedo platicar “¡Malandrín! No me niegues mi tan merecido refrigerio. Por culpa de mi estrambólica dolencia tengo la alacena repleta de enseres y bártulos verdaderamente inusuales”. A la pregunta de nuestra redactor: ¿Alberga alguna esperanza, habida cuenta de que nuestros investigadores emigran, y por los recortes, la están palmando personas con enfermedades curables?” M.R. responde, con lágrimas violetas en los ojos, “alguna gente sabrá, cáspita… disculpen estas lágrimas tan peculiares. Es que las tengo poco enshayadas… Me guareceré en mi plasma”.