#ConductorBajeLaTemperatura

27 de febrero de 2014

SeñorConductorBajeLaTemperatura Cooliflower low

Sr/Sra conductor/ra de autobús o metro:

Le pedimos disculpas por los colegiales que gritan, corren y ensucian, por los ciudadanos que suben, tras una jornada laboral (o no) con aroma de tocino ahumado. Nos ponemos en su lugar; usted está trabajando y nosotros somos simples y mortales pasajeros.

Sabemos que estuvo mal no darle los buenos días, pero a veces estamos parados, o nos duele una pierna, o nos deja la novia, o todo lo anterior la misma semana. Intentaremos sonreír, y ser educados. Nos portaremos bien. Llevaremos a nuestros hijos de la mano y no preguntaremos más si “este va pa’ plazaspaña”. Llevaremos el tíquet en la mano. Se lo juramos ahora mismo porque le dé un cólico nefrítico al presidente de Uganda.

Rogaremos, ante el altar de los gayumbos apretados, para que sus espermatozoides (si es un hombre) no se recalienten demasiado; o porque, si sufren de hemorroides, estas sean livianas y enanas. Haremos todo lo posible por ser mejores ciudadanos, e incluiremos en nuestras oraciones a quien usted quiera, si nos promete que se trata de gente de bien, y no crea grupos de güasaps.

Le daremos masajes en las pantorrillas. Le invitaremos a una cañita. Le ayudaremos a comprarse una rebeca un poco más gorda. O a esa novedad mundial de llevar camiseta bajo la camisa, si es que pasa tanto frío. Haremos lo que sea pero ¡POR FAVOR! Tenga en cuenta que subimos a su medio de transporte con camiseta, jersey y chaqueta, que venimos andando de la calle, donde hace frío. Y no es sano, ni para los ocupantes, ni para el ahorro energético, las diferencias de más de quince grados que a veces se dan entre exterior e interior.

Señor conductor, está en su dedo bajar la temperatura, reducir consumos, sudores y catarros. Ya que las administraciones están tan ocupadas que no les obligan, se lo decimos nosotros: Señor/ra conductor/ra: ¡Baje la temperatura!

(Y en verano no nos obligue a pedir lo contrario…)