Viva la crisis

30 de abril de 2013

TDmoV_Enlace a imagen original Calvin Hobbes By Watterson 2

Con la nube negra sobre la cabeza: En primavera y con bufanda. La mayor tasa de paro de la historia. Alemania nos golea dentro y fuera de los terrenos de juego. Las políticas medioambientales brillan por su ausencia. No llego al 1,80, me ha salido un herpes en el labio y jamás marcaré abdominales… ¡Pero qué idiota soy… y no soy el único! Por más que me quejo y sumo pesimismo, hay millones de motivos para la alegría.

Dando la vuelta al comienzo del post: Los embalses están llenos. Vivimos la mayor movilización social de la historia. Las remontadas (también existenciales) son posibles y necesarias. El medioambiente sobrevive a la política. Aún con herpes y bajito, soy un tío resultón. Como una vez dijo alguien en algún momento (viva la memoria fotográfica y las fuentes fiables): Ocurren tal cantidad de cosas positivas cada día, que por abundancia, no son noticia.

Y es que hay tanto pesimismo que nos dejamos arrastrar. Fijaos: algunos científicos denominan a esta época la “sexta gran extinción”. El ritmo es vertiginoso, sobre todo por causa del ser humano (pérdida de hábitats, especies invasoras, contaminación, superpoblación y captura excesiva). Algunos organismos desaparecen, otros evolucionan. Cada año se registran nada menos que 25.000 especies nuevas. El hombre influye sobre la naturaleza, y la naturaleza, sin inmutarse, sigue adelante. La capacidad de regeneración de la Tierra es mayor de lo que esperábamos, no tanto la nuestra. With or without you, canta Gaia. Estemos o no, ella estará.

Todos formamos parte del coro de pesimismo. Los primeros, los casandros en el poder. Ahí están, en sus desayunos de confraterrorización, recortando y recortando sin darse cuenta de que quitar piezas básicas en un engranaje ciudadano no lleva a ningún sitio, excepto a la avería de la maquina social. Si buscáramos una analogía, podríamos decir que están matando a las vacas para cambiarlas por leche envasada. La falta de solidaridad y congruencia en la política “profesional” es diametralmente opuesta a los movimientos sociales. En todo el mundo la gente se asocia, discute, trabaja… La crisis sirve para sacar aspectos del ser humano desconocidos. Dentro de nosotros hay mucho, y casi todo bueno. En esta crisis salimos a las calles para defender salud, educación, mares y bosques. Salimos a la calle para defender a otras personas, hablen o no nuestro idioma. Estamos aprendiendo a tender manos y a escuchar. La crisis nos ha hecho más sabios y ecuánimes, más pacientes con la bondad y más impacientes con las injusticias. La sostenibilidad ha dejado de ser mito para ocupar el espacio de la esperanza. Y de ahí viene el título del post, porque hemos despertado y somos mejores, más humanos, más valientes:

Viva la crisis.

Nota: Merece la pena darse una vuelta por Change.org para firmar alguna petición, o crear una propia, como esta para evitar la extinción del lobo en Ávila. Somos mejores, más humanos, más valientes… y además lo tenemos más fácil. ¡Salir a las calles sin salir a la calle! Menos quejas y más manos (a la obra).