Fiambre de Mandela

11 de diciembre de 2013

“Hay demasiados líderes que reclaman la solidaridad con la lucha de la libertad que defendió Mandela, pero no pueden tolerar a sus opositores”. “Mandela es el último libertador del siglo XXI”.

Obama, presidente de un país que apoyó el apartheid, ayudó a la captura de Mandela y votó en contra de su liberación en 1.985

A veces me gustaría morirme bien muerto, como Mandela. Cadáver, tieso, kaput, criando malvas. Muy difunto, pero por una semana nada más; seguro estoy de que las parcas, aficionadas a los chistes macabros, se prestarían a reanudarme el hilo de la vida para que ellas y yo, juntos en el limbo, nos riéramos del cinismo mortuorio.

Nelson_Mandela-2008_Wikipedia CooliflowerNos sentaríamos a ver el desfile de lloros y lamentos. Camino del tanatorio, alguna mujer despechada alabaría hasta la más mezquina de mis canalladas, abrazada al enemigo elegante siempre dispuesto a echar una mano, válgame la nalga. Los conocidos de “hola” y “adiós” inventarían anécdotas para tender puentes entre lo único que nos unía: saludos y despedidas. Los amigos que dejaron de serlo se reconciliarían con su conciencia, y me guardarían en la memoria para usarme como el comodín del fiambre, cuando las conversaciones futboleras no dieran más de sí.

Lo sentiría –sería un muerto muy sentido- por quién me quiso de verdad, pero estoy seguro que agradecerían mi resurrección como una segunda oportunidad para valorarme tal cual soy: listo, tonto, habilidoso, torpe, acertado, herrático, canalla y amable: una pequeña y gran persona, como todas.

Si esto ocurriera sería un interesante experimento metafísico. Pero si viviera a escala local la nausea de hipocresía que ha arropado la desaparición de Mandela; si fuera testigo de cómo se han unido los que consideraron a Madiba terrorista, los se enriquecieron con el apartheid, los enemigos que desearon su muerte, todos bajo el paraguas del ejemplo sublime (bajo tierra) pediría a las parcas que dejaran el hilo tal cual, porque mi resurrección elevaría mi condición a dios y sólo aspiraba (aspiro) a ser hombre defectible y defectuoso.

Descanse Mandela (liberador, orgulloso, prepotente, dialogante… persona) en paz.