Desperdicios

17 de enero de 2013

“Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaca, pero no con todas esas moscas y muerte, y esas cosas.”.

Mariah Carey, cantante, filósofa y esas cosas.

“El pobre de siempre, que ha estado pidiendo, y tal… Bueno, está acostumbrado.”.

Carmen Lomana. Fashionista atemporal y ventrílocua de sí misma (cortesía de bótox).

“En mi casa también lo estamos pasando muy mal.”.

Isabel Preysler. Sus elegantes labores. Seguidora de Benjamin Button.

Borja Michael, acabo de comprarme este móvil de seiscientos euros para enviar güasaps, y esta tables con güifi. Tiene una pantalla supergrande para jugar al angribers. Y tiene una funda superbonita. Estoy supercontenta.

He ido al hiper, pero no ha sido tan super como cuando era super-super. Hay así como mucha gente, de esta que va como barata, como de autlet… Sí, eso, así como gris. ¿Pobres? ¡Eso! ¡Justo, Borja Michael! Como se nota que has estudiado filogo… gifolo… Lo de las palabras y tal. Pues eso, que todo así como triste. Y me he sentido supermal. Ya sabes tú que yo soy muy sensible. ¿Te acuerdas cuando me salieron granitos con aquella colonia barata? Si es que lo barato sale espensif…

Que me ha dado así como cosa y había pensado yo que podíamos hacer una fiesta frenética. Ay, eso, benéfica. Siempre me lío con los distongos. Sí, hacer algo para ayudar a toda esa gente así como sucia. ¿Cómo? Pues no se… podíamos vender algo, y llamar a todos. O hacer un bufé de lujo, que es así como muy del pueblo. No, hombre… si donamos dinero tal cual no tenemos fiesta, ni fotocol… Y así nos compramos algo superfasion. O nos disfrazamos de gente con chándal. Seguro que sacamos algo para los pobres. ¿Qué haremos con el dinero? Pues no sé. Lo donamos o algo. Y lo que sobre de la comida para los chuchines. Ay, no mejor no, que el tofu les sienta mal. Lo tiramos. Va a ser supersuper.

“El chef se había sentado conmigo para hablar un poco. Cuando retiré el bol de arroz que ya había acabado, frunció el entrecejo, me señaló los tres granos que quedaban en el fondo del recipiente y me ordenó: “¡Limpia!” Sonrió mientras con cuidado limpié a fondo el bol (…)Me hizo darme cuenta de que nosotros –las personas- tenemos el poder para producir los cambios necesarios si convertimos el desperdicio de comida en algo socialmente inaceptable.

“En este momento se despilfarra más comida de la que podría ser consumida por todas las personas hambrientas.”

Tristram Stuart, autor de Despilfarro, en una entrevista para Intermón Oxfam. (LEER AQUÍ).