Algo tan raro como la plastisfera

4 de julio de 2013

La plastisfera es un territorio circular donde el método anticonceptivo obligatorio es la plastificación, las medusas son bolsas de supermercado y los pájaros envoltorios de palomitas. La prueba de calidad para asientos consiste en que la espalda quede pegada con sudor; sobra decir que los tejidos antitranspirantes son obligatorios, la moda huele a poliuretano sobaquizado y Eau de Plastelina.

En esa zona de gofres retractilados y vinilos de ABBA, las estrellas de purpurina penden de hilos de pescar frente a una vieja linterna (sol) con olor a neumático caliente. Las tiendas de “Compro Plásticos” se hacen de platino con cualquier fea baratija. Ningún jardín es tal sin adornos de botellas de agua (con gas… propano).

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Esta podría ser la plastisfera, o plasticosfera, pero en realidad se trata de otro hábitat todavía más surrealista. En el inmenso área donde confluyen diferentes corrientes marinas en los oceános Pacífico y Atlántico, se han ido formado auténticos “arrecifes de plástico”. Esto ya era de dominio público, tanto como que comprende una superficie que duplica, de sobra, el territorio de Italia. La novedad es que en mares altamente tóxicos, entre residuos de petroleo procesado, diferentes formas de vida están aprendiendo a vivir y convivir. El plástico es tierra de cultivo para extraños ecosistemas, lo que da razón a algo que hemos comentado numerosas veces: la vida, como la energía, no se destruye, se transforma.

La situación nos lleva a concluir que la humanidad no está matando al planeta Tierra, pero sí lo está modificando para otras, e imprevisibles, colonias biológicas. Los nueva biodiversidad se adaptará, nosotros… probablemente no. Somos piltrafas genéticas tan inteligentes como endebles. Por ello: Cooliflowerense, te pedimos que intentes reducir el consumo de plásticos y pienses que cada acto, hasta el más nimio, acarrea consecuencias de ida y vuelta. Godzilla mola, sí, pero en las películas.

Si te interesa el tema, visita este interesante blog: ” Los científicos también advierten que, si bien la plastisfera es un nuevo ecosistema, éste influirá en las comunidades que ya existen en el mar abierto de formas que todavía no se pueden prever (…) En su más reciente estudio, el equipo de Zettler reporta haber encontrado en los restos plásticos una gran cantidad de bacterias del género Vibrio, donde se encuentran algunas de las causantes del cólera.”