Fast-moda by Zara

27 de noviembre de 2012

El modelo Zara se ha convertido en fuente de estudio para competidores de industria textil y universidades. Amancio Ortega, un hombre proveniente de una familia humilde, creó un imperio de la moda partiendo de la nada, sin apenas marketing para respaldar sus productos.

El éxito de la marca se basa en un pilar único de rápida renovación. Ojeadores de Zara se mueven por todo el mundo a la búsqueda de tendencias, una tarea que en principio llegó a realizar el mismo Amancio. La búsqueda de nuevos modelos es diaria, pero no es menos constante el posterior diseño, desarrollo y confección. Prácticamente cada mes las tiendas del gigante textil renuevan su oferta de productos, en total concordancia con la moda imperante, lo que genera en el consumidor el deseo de “compra antes de que se acabe”. Zara es fast-fashion para un mundo que cambia de camisa y zapatos como de trendy topic.

Greenpeace, acostumbrada a sacar los colores a otros fabricantes de prendas (H&M y Puma, por ejemplo), analizó este año diferentes productos de Zara y encontró rastros de disruptores hormonales y sustancias cancerígenas asociadas a tintes. Por ello, para solicitar compromiso medioambiental en la política de la empresa, y acabar con la creación barata de prendas a cualquier coste, Greenpeace incita a una rebelión pacífica bajo el hastag #RebeliónDetox. Toda la información para seguir la campaña la puedes encontrar aquí.

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Y a partir de aquí nos posicionamos, como no podría ser de otro modo. En Cooliflower nos toca la fibra verde y debemos ser juez y parte. Este blog fue creado gracias a la marca que nos pone nombre, a la que posteriormente se sumó su hermana mayor Fox Fibre. Ambas nacieron con un claro compromiso medioambiental y uso exclusivo de algodón orgánico certificado. La compra (o no) de nuestras prendas es una cuestión de elección. En Cooliflower siempre estaremos felices de veros con nuestros productos, con traje regional canario o en pelota picada (valiente libertad es la que se promulga y no practica).

Los veteranos del blog sabréis que este es un espacio abierto y plural en el que, ya lo hemos dicho antes, creemos mucho más en el modo que en la moda, una inteligencia fashionable llamada ecotendencia.

Lo que sí te pedimos, cooliflowerense bien pensante, independientemente de a quién compres tus prendas, es que analices etiquetas, conozcas composiciones y busques la carga ética tras diseño y precio. Y también lanzamos dos preguntas: ¿Crees que la moda renovada cada mes, en un planeta finito, puede llegar a ser sostenible? Y sobre todo, por bolsillo y ética ecológica, ¿Lo crees necesario?