6 puntos básicos sobre moda ética, por Naturóticas

6 de agosto de 2012

Cooliflowerenses, os presentamos un lujo veraniego.

Hablamos con Elisabeth, reconocida periodista  del programa de TVE “El Escarabajo Verde”, y tercer pilar del blog Naturóticas. Además de ella colaboran Ester, estilista, y Celeste, productora de televisión. Tres puntos de vista diferentes, complementando un proyecto sobre moda ética “siempre manteniendo nuestro objetivo de sensibilizar, concienciar al consumidor, facilitarle las cosas para transformar esos hábitos de consumo que han arraigado tan rápido en nuestra sociedad”.

Naturóticas nació tras un periodo de reflexión: “es como si hubiéramos apretado el freno: de la fast fashion hemos pasado a la slow fashion”, explica Elisabeth. Aunque reconocen no encontrar una palabra que defina exactamente el trabajo que realizan en Naturóticas, les gustan los términos “Conscious Fashion” y “Ecofriendly”.

Como proyecto en constante evolución, en su web promueven actividades entre las que se encuentra el Swap, “una fiesta de intercambio de moda donde tú reciclas tus prendas y consigues renovar tu armario con las que otras personas reciclan”.

Cuando preguntamos sobre la asociación de “moda” y “lujo”, Elisabeth explica: “podríamos disociar moda de lujo acercando el primer concepto a algo lúdico, menos ligado al consumo, y más a la construcción de identidad y personalidad.  Adscribirlo a un estilo de vida que, sencillamente, quiere vivir de forma más acorde con el planeta, siendo menos gravoso para la naturaleza y para otras personas. Y eso se puede hacer consiguiendo que lo que llevas sea bello por fuera, pero también por dentro, como decimos nosotras.  ¡Eso sí que es un verdadero lujo!”.

Cooliflowerenses interesados en lo ético y sostenible, os recomendamos seguir Naturóticas. De nuestra charla con Elisabeth extraemos, tras el salto: seis puntos muy interesantes sobre moda y consumo que, con seguridad, os harán reflexionar. No os los perdáis.

(¡Y feliz agosto 🙂 !)

Trabajo: los trabajadores que elaboran las prendas lo deben hacer bajo unas condiciones laborales dignas. Si la prenda viene de fuera, que sea bajo criterios de comercio justo, aunque es deseable fomentar la producción local.

Precios justos: los chollos para el consumidor son pagados a un precio muy alto por otros, que son los que asumen la precariedad laboral y los costes medioambientales. Los productos ecológicos no son muy caros, los otros son excesivamente baratos… Además, resultan caros si te estás comprando una pieza cada mes, algo que no es necesario.

Uso de materiales naturales: además del uso de materiales primas naturales, es importante que los productos no sean transformados en exceso, que en su cultivo y fabricación se minimice el gasto de agua y el uso de productos químicos.

Modelo de producción: si el patrón de una empresa es el crecimiento constante de su producción, con renovación cada temporada, colecciones crucero, y fomento del consumo constante, no será sostenible.

Etiquetaje: engloba los puntos anteriores. Actualmente, falta mucha información, no se diferencia “natural” de “ecológico”, se desconocen las condiciones del trabajador. Tampoco se especifica el recorrido que ha hecho la prenda, porque aunque los acabados sean “Made in Bangladesh” por poner un ejemplo, a lo mejor el algodón es turco, las cremalleras vienen de China y se ha tejido en la India, con lo cual la huella ecológica del producto es tremenda.

Reutilizar antes que comprar: una prenda reciclada, o reutilizada es la más sostenible, porque no ha requerido el empleo de materias primas y procesos contaminantes.