3er Aniversario, por allí sopla

5 de junio de 2012

¡Hoy es día del medioambiente, nuestro aniversario! No hay dos sin tres, ni cinco sin rima soez, y este es nuestro tercer año; esperamos llegar al lustro librándonos del pareado traicionero y por la retaguardia. Difícil nos lo ponen. Este 2012 lo celebramos marineramente, con el salvavidas al cuello, al borde del rescate en un naufragio colectivo. Y que te vengan a sacar a flote los mismos que te torpedean como deporte, los mismos especialistas en rimas duodenales, tiene bemoles.

Cooliflowerenses, se acerca el hundimiento porque los enajenados capitán Ahab lanzan arpones contra una hermosa ballena blanca, que es nuestra tabla ecológica de salvación. En lo económico, la ecología es el enemigo a liquidar, como la bondad es víctima de la codicia. ¿Llamamos a la economía de otro modo, para que “los mercados” estén contentos? ¿Qué tal econosuya?

En el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) han decidido que hoy sea el día de la economía verde, que podría definirse, simplemente, como el día de la economía real. En la versión simplificada resumen la “verdez” de la economía con: “baja en carbono, eficiente en recursos y socialmente inclusiva”. Según nuestra versión humanizada: una economía que contamina lo mínimo, libera de hipotecas el futuro ecológico y no machaca al ciudadano. Una economía respetuosa con el medio ambiente, nuestro escenario vital.

Que cada ciudadano, en sus respectivos países, piense si estas irrealidades políticas se están aplicando. Por aquí, en los feudos en los que nació Cooliflower, en las tierras del “hacer lo que hay que hacer” y “asumir responsabilidad” (“hago lo que quiero” y “sólo me responsabilizo ante mí mismo”), creemos en las centrales nucleares, ignoramos el apoyo a las energías e industrias renovables, mantenemos las desgravaciones para energías fósiles, seguimos soportando el ladrillo a pie de costa, invertimos en la apertura de yacimientos de petróleo y precarizamos el empleo. Respondiendo a las naciones unidas, que nos pregunta por la gestión que nos ha tocado vivir: somos líderes mundiales de la economía verde, verde vergüenza.

Pero, entre locos capitanes, somos más los que creemos en un futuro mejor y solidario; no renunciamos a nuestros principios, y los principios pueden sortear cualquier escollo. Lucharemos por defender (¡por allí sopla!) a las hermosas Moby-Dick de nuestros sueños, entre mares azules y campos verdes. Con ideales a bordo , ni tú ni yo naufragaremos.

Que la ecología sea nuestra brújula.

(Por muchos años más). 🙂

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