Cosmética sin maquillar

26 de octubre de 2011

Era un día tan tonto como cualquier otro. Me miré al espejo e intenté asumir que con cinco flexiones a la semana no se consigue el cuerpo de Ibaka. Siempre me

quedarán los rayos UVA y las alzas… Como consolación, después de una calentita ducha, me embadurné el cuerpo en “all over cream” y lucí como una tortita asfixiada en mantequilla. No sería Ibaka, de acuerdo, ni siquiera Iturriaga, pero ¡qué bien olía! El aroma a vainilla era tan agradable que me hubiera comido a mordiscos, pero estaba sin depilar, me falta un hervor (o dos) y Gaia no me obsequió con un cuerpo de repuesto.

Y mirusté por donde me dio por leer la etiqueta del body cream. Sabía que todo lo que terminaba en “paraben” era tirando a perjudicial, así que cinco “parabenes” juntos era un repoker de mala espina… No, no podía creerlo. ¡Es un tarro made in germany! ¡Con lo apañados que son los alemanes!.. Menos mal que me asaltó la imagen de Merkel intentando “rescatarnos” y decidí desconfiar. El resultado: Isobutylparaben y Methylparaben (provocan alergias), Ethilparaben, butylparaben y propylparaben (disruptores endocrinos y alérgenos), coumarin (posible cancerígeno, tóxico y generador de dermatitis), eugenol (dermatitis), hexyl cinnamal (reacciones alérgicas). Gracias, Merkel, te debo una… eh… mejor no, que te lo tomas muy al pie de la letra y cada vez que te debemos una me bajan el sueldo, se me corta la mayonesa y muere un osito de peluche.

Amigos de Cooliflower, buscar sustancia por sustancia es bastante pesado, por no decir coñazo, así que aquí dejamos un portentoso enlace al Environmental Working Group con su buscador de más de 69.000 productos. Escoge tus cosméticos favoritos y tómate una tila antes, por lo que pueda pasar.

 

Tras el salto, un dentista me regala un dentífrico blanqueador y quiero devolvérselo vía epíglotis.

Ocho de cada diez dentistas están en la parra. Entre productos inocuos encuentro:

 

Linalool: Genera alergias.

 

PEG-8: Grado de peligro 3-6 (medio). Puede ser tóxico para los órganos (no reproductores).

 

PEG-60: Similar al anterior, aunque se indica que no es seguro “en piel lesionada o dañada” (hablamos de un producto que se va a aplicar sobre las encías).

 

Titanium dioxide: Penetra poco en la piel pero es peligroso por inhalación. En algunos protectores solares alcanza un grado 7 de peligro. Es bioacumulativo y disruptor endocrino. Grado medio de peligro en crear alergias e inmunotoxicidad.

 

Limonene: ¡Y cómo podía pensar que un producto que está en la mitad de cremas y colonias y aúna “limón” y “nene”, podía ser malo! La Unión Europea, nada menos, lo clasifica como irritante. Es malo para piel, ojos y pulmones.