El diseño salvará el mundo (By inhabitat)

9 de noviembre de 2010

Si una bomba puede ser inteligente, su diseño está en entredicho. Si la inteligencia es la capacidad de resolver problemas -esencialmente en situaciones imprevistas-, algunos edificios inteligentes son bastante estúpidos.

Hablamos de esos smart buildings que consiguen de un rincón a otro y en apenas dos metros, que el personal cambie bufanda y manoplas por striptease libidinosos. El cerebro del edificio, con sus maquiavélicos procesadores, sube o baja la temperatura como si cada habitáculo fuera un todo. El aire viciado se recicla y el ambiente se carga de electromagnetismo. ¡No se puede abrir la ventana o poner un radiador, que se descuadra el sistema! El edificio gestiona el grupo humano e impone su ley. Cuando el desmán es evidente y los trabajadores caen victimas de los implacables microprocesadores, el edificio inteligente (Hal 9000 de hormigón) se convierte en enfermo… un enfermo que enferma al resto: asma, dermatitis, migrañas, conjuntivitis… muchos trabajadores se sienten mal en el puesto de trabajo, contagiados de su inteligencia. La mezcla de plásticos, materiales sintéticos, aparatos electrónicos y aire insano es el caldo de cultivo de las dolencias. Nada suple la luz del sol y el aire natural.

El diseño, dicen en inhabitat, la web que os queremos recomendar, salvará el mundo (¡si no lo destruye antes!). En el 2007 se extendieron repentinamente los casos de lipoatrofia semicircular (¡una enfemedad inteligente debía tener un nombre así!). La combinación de baja humedad, carga electroestática y trabajo sedentario eliminaba grasa en muslos y brazos; las personas afectadas fueron numerosas. La cura básica consistía en abrir las ventanas y sustituir las mesas de metal, pero, ¿Cómo controlar a un edificio inteligente… que ha costado muchos millones? ¿Ha sido inteligente malgastar tanto dinero?

Afortunadamente, el diseño se reinventa y continúa la ardua búsqueda de la inteligencia en lo inerte. En inhabitat (página en inglés; buena ocasión para sacar partido al traductor del navegador), creada por diseñadores, escritores y periodistas, repasan la actualidad de avances sostenibles -incluidos edificios- que “salvarán el mundo”. ¿Es el diseño inteligente la respuesta a los edificios estúpidos? Descúbrelo por ti mismo… la página web merece la pena. (¡Confiemos en la eco-inteligencia humana!)

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