Eyjafjallajokull revienta. Una ominosa masa de gas y cenizas de seis kilómetros de altura se extiende hacia Europa y los a
eropuertos se colapsan. En Polonia, llegan a plantearse la posibilidad de cancelar el funeral de estado por su presidente. Bajo ciertas estimaciones científicas, se anticipan posibles lluvias y un descenso de las temperaturas por las partículas emitidas a la atmósfera. Medio mundo paralizado por el volcán Islandés que despierta, vociferante y con mal aliento, de un profundo sueño: el conjunto, un material excelente para realizar un guión que mezcle vidas cruzadas y “efectos mariposa”.
Y ante la posible catástrofe natural, se desata la curiosidad: ¿Qué cantidad de CO2 emite Eyjafjallajokull a la atmósfera? Las imágenes vía satélite, habida cuenta de su visible magnitud -una gigantesca nube, inmensa y amenazadora, como las plagas bíblicas- anticipan el desastre… Y entonces, alabado sea internet, en la página Information is Beatiful, suman y restan datos y descubren que, indirectamente, el perverso volcán, al cerrar aeropuertos, ha ahorrado 206.465 toneladas de CO2. Esta es la cantidad correspondiente al 60% de vuelos europeos cancelados.
Son las diferencias entre desastres naturales y artificiales y/o cotidianos. Los primeros son espectaculares, ilustran telediarios y se viven en tiempo real. Un volcán, un tsunami, un terremoto… generan conflictos mediáticos. Los desastres escogidos, los que fabricamos nosotros, son tan lentos que sólo pueden verse a largo plazo… y, en ocasiones, demasiado tarde. Éste, nuestro planeta, es un mundo extraño. En las reuniones mundiales sobre el cambio climático algunos dirigentes y ponentes acuden en aviones privados (los vehículos más contaminantes de nuestra era) y se sientan a debatir sobre el futuro dando sorbos a botellas de agua envasada, (transparentes dosis de CO2 que saturan los oceános): Tan inmoral como una reunión de alcohólicos anónimos en la que regalen botellas de vodka.
Quizá sea innecesario esperar a que estalle otro volcán para ahorrar CO2.
Curiosidad: Página para calcular las emisiones por persona entre dos aeropuertos.

























Es increible! estamos destrozando el mundo!
Hola Laura, gracias por dejar tu comentario.
Hace 8 meses escribimos este (link) post en el que intentamos explicar que nosotros, los seres humanos, somos el eslabón más débil de la cadena ecológica. En realidad, aunque tienes razón -estamos destrozando el mundo- los mayores afectados seremos nosotros, porque el resto de las especies sabrá adaptarse al medio. Ese es nuestro mayor error…
¡Saludos!
Con todo ésto hemos comprobado lo insignificantes que somos. Un erupción, que no es de la mas violentas, ha sembrado el caos en medio mundo.
Interesante artículo y el enlace que proporcionas sobre el CO2 librerado en el viaje entre dos aeropuertos. El gràfico de Information is beatifull tiene un error http://www.informationisbeautiful.net/2010/correction-apology-planes-or-volcano/
Tienes razón, Jaume, somos insignificantes -aunque nos empeñemos en ser el ombligo del universo-. La gráfica a la que haces referencia ya había sido corregida en la web fuente cuando el post fue editado, así que -si no me equivoco- los datos deberían ser correctos.
¡Gracias por comentar!
Me despista la noticia, acepto que hemos ahorrado tonelades de CO2, pero en contrapartida no dice la que ha vertido el vulcanito y está virtiendo, o es que ¿es solo ambientador de buena marca lo que echa? Debe haber un “DEBE y un HABER”. Aparte de lo que sabemos que no se puede cambiar, por ahora y, es que la economía va tambien por via aérea y ahora la ha sometido todavía a més en el caos. No solo respirando mejor vamos a vivir ni más tiempo, ni mejor, hay algo que se llama “comida”, hoy por hoy, que tambien influye en la continuedad humana. Que alguién me explique como: Media de longevidad humana más extensa: Toquio. Contaminación más extensa de CO2 (famoso y popular): Toquio (de las primeras en el ranquing). No todo es el resultado de un solo factor, ni del CO2 tampoco, o así lo pienso.
¡Hola Enric!
Efectivamente, lo que expulsa el volcán no es “ambientador” (¡a Dios gracias, los ambientadores pueden ser mucho más contaminantes que un volcán!)
Respecto a lo de “respirar mejor”, sentimos discrepar, más que nada porque es algo científico y comprobable: con una atmósfera limpia sí que se vive más y mejor… es un ejemplo bastante naif, pero cuando alguien sufre insuficiencia respiratoria, es conectado a una bombona de oxígeno, no de gas butano.
Por otro lado, tienes razón, es cierto que no todo se reduce a un factor, llámese “CO2″ o “trabajo”, de hecho, en la vida de un habitante de Tokio influye el aire, pero también el ejercicio físico y la excelente dieta japonesa (eso es algo que no pueden decir los habitantes de Nueva York, por ejemplo).
Entendemos que la economía debe sobrevivir y que todos debemos comer… pero sin hipotecar el planeta. Nosotros, en Cooliflower, defendemos modelos sostenibles. Cuando criticamos a los aviones, no tratamos de suprimir todos los vuelos ni demonizarlos, pero sí de reducirlos drásticamente, especialmente en el caso de los numerosos vuelos domésticos -¡y políticos!- cuando existen muy buenas alternativas como el tren de alta velocidad.
¡Un abrazo, esperamos volver a leer tus comentarios!