El algodón sí engaña

21 de agosto de 2009

Es inevitable, nos gusta llevar la contraria, si no, no seríamos Cooliflower.

El algodón no orgánico; la felicidad va por barrios
Algodón no orgánico: La felicidad va por barrios

El algodón no engaña“, decía un estirado mayordomo. Y mentía, porque el algodón convencional, blanquísimo, engaña y mucho. Comienza a adquirir su color celestial (o la ausencia de él) consumiendo el 25% de los pesticidas y abonos químicos del total de cultivos del mundo. De hecho, el blanco de tienda, aceptado universalmente como símbolo de la pureza, la paz y la concordia, se alimenta de toneladas de cloro.

Añadir color a la vida, algodonalmente hablando, tiene consecuencias. En el pasado, los tintes sintéticos fueron responsables de numerosos casos de cáncer sobre trabajadores de la industria textil. Esgrimiendo -en letra pequeña- el refrán de “ojos que no ven…”, el problemilla se trasladó a economías emergentes de leyes más, ejém, ¿relajadas?. Lo que no es válido para nuestro occidente industrializado, lo es para economías en desarrollo.

Por todo ello, en Cooliflower nos pasamos al Algodón Orgánico.

Orgánico es un anglicismo genial. La RAE nos daría una colleja gramatical argumentado que lo propio es decir biológico. Nosotros respondemos con la segunda acepción: “Que tiene armonía y consonancia” -¡Viva el buen uso de la retórica!-. Fox – Fibre es la marca de nuestro algodón orgánico. Está fabricado bajo estrictos estándares libres de herbicidas, pesticidas, fertilizantes y tintes sintéticos. Entra en la web de Fox – Fibre y comprenderás la gran diferencia.

Y que el algodón no te engañe.