¿Hacia dónde vuelan los globos?

19 de agosto de 2009

La muchedumbre, enfervorecida, se desgañita. En el momento del clímax, cientos, miles de globos inflados con helio escapan hacia el cielo. El evento -quizá para recaudar fondos ecológicos– es todo un éxito

Allá arriba, apagado el eco de los aplausos, la exaltación se diluye con el susurro del viento, silbando entre globos multicolores (pequeños óvalos de ilusión inflada). Siguen su peregrinaje errático y ascendente. Los más aventureros alcanzarán 8 km de altitud. Después estallaran en decenas de fragmentos que yacerán dispersos por la superficie terrestre. Tardarán en descomponerse lo mismo que una hoja de roble y el impacto sobre el medio ambiente -en contra de la creencia popular- será mínimo.

Otros, anémicos, faltos de presión, caerán al mar o a tierra firme… apenas han aprendido a volar. Aun hechos de látex -un material biodegradable y natural-, supondrán cierto peligro para las especies que los ingieran.

Los más llamativos, resistentes y brillantes, de colores metálicos, nunca deberían haber ascendido. Están fabricados con polímeros reciclables pero no biodegradables (PET, Mylar). Serán mucho menos vistosos cuando se camuflen en la arena de la playa o cuelguen de la rama de un pino. Con el brillo desgastado, son parte discordante del paisaje.

Abajo, la fiesta ha sido un éxito. Nos palmeamos la espalda y congratulamos por el éxito obtenido. Seguiremos tratando de inflar ilusiones.

Amigo de Cooliflower, nos gustaría saber: ¿Qué opinas sobre el uso de globos en las fiestas?.

Video: El uso poético de los globos, acontecimiento cinematográfico del año