¿El algodón orgánico consume mucha agua?

2 de noviembre de 2009

¿Es verdad que el algodón orgánico consume mucha más agua? ¿Qué ventajas e inconvenientes presenta? Aquí estamos nosotros para contaros lo bueno y lo menos bueno del algodón. ¡Empecemos la semana con polémica!.

algodón-orgánicoLo primero que deberías saber es que el algodón tradicional no es algodón tradicional. La progresiva industrialización y fuerte demanda de tejidos (casi la mitad de los tejidos mundiales se fabrican con algodón) fomentó la creación de variedades modificadas genéticamente para obtener un producto resistente y de cultivo más rápido añadiendo su buena dosis de fertilizantes, herbicidas y pesticidas tóxicos. Como ejemplo, el algodón llamado convencional usa casi el 25% de los insecticidas agrícolas de todo el mundo. Así que el algodón orgánico (o ecológico) es el regreso a los orígenes. La suma de diversos elementos tradicionales, como la utilización de insectos para controlar las plagas, hacen innecesaria la química. Ningún trabajador ni consumidor final sufre efectos secundarios nocivos. Eso sí, hay que admitirlo, el producto final es más caro.

Hablemos ahora sobre la ingeniería genética, la que antaño aspiraba a ser la panacea del siglo XXI. Nos prometieron todas las ventajas de la madre naturaleza y ninguno de sus inconvenientes. La realidad es que, al menos en lo que agricultura se refiere, ha terminado siendo un fiasco. ¡Millones de años de evolución no se pueden tomar a la ligera, doctor Frankenstein!. Gran variedad de especies, incluida el algodón, fueron creadas para ser fortalezas ante las inclemencias medioambientales o biológicas. Al hacerlas resistentes a ciertas plagas, amén de favorecer la aparición de alergias en seres humanos, contribuyeron a la aparición de otras plagas y problemas no previstos. La solución: Echar mano de la química. ¡Con mamá Gaia no se juega!.

Llega la gran duda. El punto más caliente. ¿Es verdad que el algodón orgánico consume mucha más agua? Y la respuesta, real, es que sí… pero en realidad no. Expliquémoslo: Para crear un campo orgánico certificado es necesario utilizar, en principio, más agua, cantidad que disminuye progresivamente y se estabiliza cuando la tierra recupera su equilibrio natural. Por otro lado, la química vertida sobre los cultivos de algodón no orgánico contamina el agua potable y daña tanto al ecosistema como al ser humano; de hecho, algunas graves enfermedades como “El síndrome del niño azul”, están asociadas al exceso de nitratos. Contaminar agua NO es ahorrar agua.

Y una indudable ventaja para los que tenemos la suerte de poder vestir algodón orgánico: Además de evitar alergias, ser sostenible y justo, es mucho más suave, cómodo y resistente. . . ¡Sí!, nos gusta Cooliflower y nuestro algodón orgánico certificado!.

¡Saludos!